
El Instituto de Oftalmología-Hospital La Arruzafa de Córdoba ha realizado un nuevo trasplante de córnea artificial, técnica que comenzó a ejecutar de forma pionera en Andalucía en 2010 y que prescribe ocasionalmente para casos con pronósticos complicados en los que el ojo se encuentra muy dañado. El trasplante de córnea artificial consiste en engastar un dispositivo dentro de una cornea de donante humano, e implantar el conjunto al paciente, intentando de este modo que el globo ocular recupere una mínima transparencia que procure al paciente la autonomía que antes no tenía.
La Arruzafa trasplantó la primera córnea artificial, o Queratoprótesis de Boston, hace dos años a un niño que no había respondido positivamente a trasplantes normales y necesitaba soluciones excepcionales ante el progresivo deterioro de sus ojos. El Hospital ha realizado esta semana un nuevo trasplante de este tipo, lo que supone su afianzamiento como centro de referencia en esta materia a nivel regional y nacional, tanto en la medicina privada como en el sector público. La recuperación visual de esta intervención es más complicada que en un trasplante normal, con serias posibilidades de complicaciones e incluso de repetición del implante. La prioridad del especialista a la hora de proceder a este trasplante es salvar el ojo al paciente, realizando un seguimiento exhaustivo posterior que determina nuevos ajustes que permiten recuperar la visión.
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Actualmente en España hay más de 600.000 personas que sufren DMAE (degeneración macular asociada a la edad), y se estima que más de 3.000.000 de personas están en riesgo de padecer DMAE en el futuro.
La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad que consiste en un desgaste progresivo de la retina central (la mácula). Esta zona de la retina es imprescindible para el desarrollo de actividades diarias como leer, conducir…La enfermedad está asociada tanto a factores genéticos (entorno a una 70% de predisposición), como ambientales . Hoy día se conocen los principales factores genéticos asociados a la DMAE. Su análisis permite predecir de forma fiable la probabilidad que tiene un individuo de desarrollar la enfermedad. Este test va dirigido a los pacientes en fase incipiente y a los familiares de pacientes que sufren degeneración macular. La prueba busca la prevención y el tratamiento precoz.
Para realizar este test sólo es necesaria una muestra de saliva. El laboratorio de genética analiza la muestra y emitirá un informe determinando el riesgo de padecer la enfermedad, haciendo constar si el riesgo es muy bajo, bajo, moderado o alto.
El oftalmólogo es quien debe recomendar el test genético y posteriormente indicar las pautas y terapias más adecuadas a seguir en cada caso: Aumentar la frecuencia de los exámenes médicos, beneficiarse de los tratamientos farmacológicos que actualmente existen, etc.
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Según un informe de UNICEF, la pobreza y las crisis geográfica y política en Madagascar se han combinado para crear un ciclo de sufrimiento que afecta a las mujeres y los niños en Madagascar, uno de los países más pobres del mundo que está clas...
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