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Baja visión

Las personas con Baja Visión tienen un resto visual que puede ser optimizado con ayudas ópticas y rehabilitación visual.

Una paciente tiene Baja Visión cuando su visión es limitada y no puede ser mejorada con gafas, lentes de contacto, tratamiento médico o cirugía. Las personas con Baja Visión tienen un resto visual que puede ser optimizado con ayudas ópticas y rehabilitación visual.

Tras un completo y exhaustivo examen oftalmológico que determine el diagnóstico y el pronóstico de su patología, deben ser remitidos a la unidad de baja visión para ser evaluado su resto visual.

¿Qué es una evaluación de Baja Visión?

Se estudian las limitaciones funcionales de los pacientes, sus necesidades y junto a un examen óptico se prescriben ayudas ópticas y no ópticas que permitan al paciente desarrollar actividades cotidianas y esenciales para su autonomía. Las ayudas ópticas pueden ser sencillas como lupas o sistemas de aumento más complicados, que siempre necesitarán de una rehabilitación para optimizar su uso

¿Qué es una ayuda de Baja Visión?

Una ayuda de Baja Visión es un sistema óptico o no óptico, pero muy específico que puede mejorar la visión del paciente aprovechando su resto de visión útil. No hay una sola ayuda que mejore la visión de forma general sino que se puede necesitar usar diferentes ayudas para diferentes objetivos o tareas.

Es muy importante que los pacientes sepan que utilizar el resto visual, aunque a veces sea cansado, no perjudica NUNCA, al revés, lo mantiene activo.

Tipos de ayudas de Baja Visión

Podemos clasificarlas en dos grandes grupos: ayudas ópticas y no ópticas.

Ayudas ópticas utilizan lentes o combinaciones de lentes para proporcionar magnificación:

Gafas de gran aumento. Son gafas que tienen una potencia mayor que las convencionales. Se utilizan para trabajos de cerca y requieren de una distancia de trabajo limitada.

Lupas. Es la ayuda de Baja Visión más común y más familiar para los pacientes. Hay muchos tipos de lupas, de muchos aumentos diferentes, con luz incorporada, manuales, de apoyo o soporte…En os últimos años se han incorporado lupas electrónicas que nos aportan grandes mejoras en la calidad de imagen y en la facilidad de uso. Las lupas también deben ser fruto de un examen óptico adecuado.

Telemicroscopios. Son telescopios que se modifican para cerca, aportando una distancia de trabajo más grande pero con mayor limitación de campo visual.

CCTV. Producen una imagen magnificada en un monitor de TV. Permiten ajustar el contraste, magnificación, brillo y color.

Filtros ópticos. Indicados en pacientes con gran fotofobia que con frecuencia se asocia a patologías oculares. Quitan el deslumbramiento, protegen de la radiación solar sin restar entrada de luz. Al revés, mejoran el contraste.

Ayudas no ópticas permiten realizar actividades con ayudas que magnifican la imagen de libros, periódicos y revistas; relojes parlantes; atriles; bastones; cartas de mesa tamaño grande…

¿Quién puede beneficiarse de las ayudas de Baja Visión?

En principio, toda persona con una visión igual o menor a 0.3 o un campo visual de 20º o menos, debería recibir atención especializada.

Pero pueden beneficiarse de una ayuda de Baja visión todos los pacientes que tengan una incapacidad visual, sobre todo si es bilateral, y que dependerá de las necesidades visuales de cada persona.