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Diabetes ocular y desprendimiento de retina

La unidad de Vítreo-Retina del Instituto de Oftalmología La Arruzafa, pone al alcance de sus pacientes las más avanzadas técnicas de vanguardia para el diagnóstico y tratamiento médico-quirúrgico de las diferentes patologías del vítreo y la retina.

Si dividimos el globo ocular en dos mitades, la posterior tiene en su interior una cavidad rellena de un gel transparente, el humor vítreo. Dicho gel está en contacto con una capa interna que reviste el interior de esta cavidad. Este tejido es la retina, y es en ella donde reside nuestra capacidad de visión, ya que contiene las células capacitadas para ello, los fotorreceptores. Múltiples son los procesos que tienen solución quirúrgica que pueden afectar a este espacio sumamente importante del globo ocular, y por tanto a nuestra visión. Los más usuales son el desprendimiento de retina, las membranas epirretinianas, los agujeros maculares, y algunas derivadas de la retinopatía diabética avanzada, incluyendo la hemorragia vítrea.

La técnica quirúrgica habitualmente empleada para el tratamiento de estas patologías, es la vitrectomía. De forma estándar, en la vitrectomía se realizan 3 pequeñas incisiones en el globo ocular, llamadas esclerotomías, por las que el cirujano introduce: una vía de infusión que mantiene el tono del ojo durante la intervención, una endoluz para iluminar cualquier zona de la cavidad vítrea, y un vitreotomo, que es un terminal que permite cortar y aspirar. De forma accesoria y según cada caso existen otros instrumentales que pueden introducirse por estas puertas de entradas: microtijeras, sondas para dar láser desde el interior del ojo, cánulas para introducir distintos líquidos, etc.

Con el paso de los años se ha ido reduciendo, con el perfeccionamiento de la técnica, el calibre o tamaño de dichas puertas de entradas. Desde hace años y salvo casos excepcionales, empleamos las más pequeñas, llamadas de 23g, 25g y 27g. Éstas, no requieren en principio puntos al final de la cirugía, y con ellas se reduce considerablemente la inflamación y las molestias del postoperatorio, respecto a la cirugía convencional con 20g.

Es necesaria una vitrectomía en el tratamiento de distintas enfermedades, principalmente:

  • Desprendimiento de retina: no complicado y complicado, con desgarro gigante, asociado a proliferación vitreorretiniana, de origen traccional diabético, etc.
  • Retinopatía diabética: hemorragia vítrea, edema macular refractario, vitreorretinopatía diabética compleja.
  • Patología macular: agujero macular, membrana epirretiniana, síndrome de tracción vitromacular.
  • Infección interna del globo ocular (endoftalmitis).
  • Oclusión aguda de la vena central de la retina o de una rama.
  • Cuerpo extraño Intraocular
  • Luxación de cristalino, completo o algún fragmento, o de una lente intraocular.
  • Limpieza Gel Vítreo: sínquisis, condensaciones profusas, etc.
  • maculopatía miopica
  • Traumatismo Ocular Grave.
  • Hemorragia sumacular extensa.
  • Uveitis: Edemas recidivartes, membarnas inflamatorias.
  • Cataratas congénitas.

 

A veces según el caso, es necesario asociar la cirugía de la catarata en el mismo acto quirúrgico. La anestesia habitual de este procedimiento es locorregional (es decir, solo del globo ocular), acompañada de sedación, para que el paciente esté relajado mientras se interviene.

La duración de la intervención depende de la complejidad de la patología, pudiendo ir generalmente desde tiempos quirúrgicos que no llegan a una hora, hasta cirugías más prolongadas dependiendo de la complejidad. Por ellos cada caso es indivualizado.