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Ojo seco

La unidad de Superficie Ocular se ocupa del estudio y tratamiento de las estructuras que forman la cubierta externa del ojo: córnea, conjuntiva y película lagrimal.

Estudiamos con especial atención EL OJO SECO, ya que una película lagrimal estable es esencial para tener una superficie ocular normal, que ayude a proteger al ojo de las agresiones externas, y, sobre todo, a mantener una adecuada transparencia de la córnea, necesaria para una correcta visión. Además, las anomalías de los párpados, vías lagrimales y conjuntiva, son causas frecuentes de molestias crónicas; estos problemas, si se estudian de forma conjunta, pueden ser tratados con resultados existosos en una alta frecuencia de casos.

Existen multitud de herramientas terapeúticas para mejorar estas patologías: desde el tratamiento básicvo con lágrimas artificiales e higiene ocular hasta tratamientos más complejos como el uso de medicamentos inmunosupresores o, incluso, la cirugía. Sin embargo, hoy día está adquiriendo cada vez más importancia, el uso tópico de “factores de crecimiento”: este tratamiento consiste en extraer sangre al paciente y, mediante un protocolo establecido que incluye el uso de centrifugación y otros procesos físico-químicos, conseguimos extraer algunas proteínas de las plaquetas del paciente que se han demostrado muy útiles para que, mediante su uso en forma de gotas (colirio que nosotros preparamos) mejoren mucho de los síntomas y signos que padece el paciente.

El ojo seco puede ser debido a múltiples causas, que hay que intentar identificar correctamente para tratar de la forma más adecuada cada caso en particular. Existen multitud de factores ambientales tales como aire acondicionado/calefacción, contaminación, humo de tabaco, viento, lentes de contacto, pantallas de ordenador, etc., que favorecen la aparición del ojo seco o agudizan sus síntomas. De igual forma, cualquier tipo de ojo seco leve puede dar lugar a síntomas más severos si se asocia con enfermedades inflamatorias y degenerativas de la conjuntiva y la córnea, traumatismos oculares…En algunas ocasiones la sequedad ocular se puede asociar a enfermedades sistémicas, (artritis reumatoide, S. Sjögren,..), por lo que se requerirá ocasionalmente un estudio sistémico asociado con analíticas específicas.

El tratamiento del ojo seco se debe aplicar según la causa y severidad de cada caso, pero en general buscamos disminuir la evaporación de la lágrima (evitar corrientes de aire, utilización de gafas protectoras, humidificadores,…), hacer una higiene diaria del borde libre del párpado, uso de lágrimas artificiales (sin conservantes, sobre todo en ojos secos moderados y severos), y tratamiento de las posibles enfermedades sistémicas asociadas. Cuando la sintomatología es más severa, se puede recurrir al uso colirio de suero autólogo, lentes de contacto terapeúticas, taponamientos del punto lagrimal o cirugía.

Las lágrimas artificiales constituyen hoy por hoy el tratamiento fundamental del ojo seco. Aportan lubricación y nutrientes para la córnea y toda la superficie ocular y disminuyen la evaporación de la película lagrimal. Es importante recordar que la frecuencia de instilación de las lágrimas artificiales depende de la severidad del cuadro que presente el paciente y que, si se necesitan más de 3 ó 4 veces al día, es preferible utilizar preparados sin conservantes.

El ojo seco es una enfermedad que en la mayoría de los casos acompaña al paciente durante toda su vida y, aunque actualmente no existe un tratamiento definitivo, con las medidas terapéuticas citadas los síntomas sí pueden mejorar en gran medida y, por tanto, podremos ofrecerle una mejor calidad de vida.

 

Síntomas

  • Picor y escozor.
  • Sensación de cuerpo extraño.
  • Pinchazos, dolor.
  • Aumento de la sensibilidad a la luz.
  • Fatiga ocular.
  • Visión borrosa transitoria.