El oftalmólogo apostilla que se trata de una patología «pontencialmente devastadora» si no se diagnostica y trata a tiempo
«El desprendimiento de retina es, sin duda, una de las urgencias oftalmológicas más graves que puede sufrir un ojo». Se trata de una patología potencialmente «devastadora» para la visión si no se diagnostica y trata a tiempo, como indica el oftalmólogo Juan Manuel Cubero, de la Unidad de Retina y Vítreo del Hospital Arruzafa.
Afortunadamente, hoy se cuenta con una tecnología quirúrgica «muy avanzada y con técnicas cada vez más precisas que nos permiten resolver un alto porcentaje de casos con un buen pronóstico visual, especialmente cuando la actuación es precoz», apostilla.
Desde el Hospital Arruzafa, se reincide en advertir sobre la «importancia de que los pacientes consulten de forma inmediata ante síntomas de alarma como la aparición brusca de moscas volantes, destellos de luz o una sombra oscura en el campo visual».
Como explica el doctor Cubero, «el tiempo es un factor absolutamente clave. Cuanto antes se interviene, mayores son las posibilidades de conservar una visión útil.”
De igual manera, el oftalmólogo redunda en la necesidad del «avance tecnológico» y en lo «fundamental» que resulta «insistir en que exista una concienciación de la población. Reconocer los síntomas y acudir de urgencia al oftalmólogo puede marcar la diferencia entre recuperar visión o sufrir una pérdida visual irreversible», concluye.
