La oftalmóloga Ana Morales recomienda la limitación y el uso de dispositivos electrónicos para favorecer hábitos saludables, especialmente en edades tempranas

El uso de dispositivos electrónicos se ha convertido en una cuestión de especial relevancia en la infancia y la adolescencia. Móviles, tabletas, ordenadores y otros dispositivos forman parte cada vez más habitual de la vida cotidiana de los menores, establecer unos límites adecuados y acompañarles en su utilización resulta fundamental para favorecer unos hábitos saludables y proteger el bienestar y la propia salud visual.
La oftalmóloga de la Unidad de Oftalmopediatría del Hospital Arruzafa, Ana Morales, destaca la importancia de que las familias conozcan las recomendaciones recogidas en el Plan Digital Familiar avalado por la Sociedad Española de Pediatría que establece pautas de uso de las pantallas adaptadas a las diferentes etapas del desarrollo.
Según explica, «entre los 0 y los 6 años el contacto con las pantallas debe ser cero. Entre los 7 y los 13 años, se recomienda que el tiempo de exposición sea inferior a una hora diaria, incluyendo aquellas tareas escolares que requieran el uso de dispositivos.
A partir de los 13-14 años y hasta los 18, la recomendación que señala es mantener el uso por debajo de las dos horas diarias».
Además del tiempo de exposición, la supervisión adquiere una importancia especial. La oftalmóloga insiste en la necesidad de que los menores no dispongan de un acceso libre a internet y de que sean los adultos quienes acompañen y establezcan los límites de utilización.