Los especialistas advierten de la necesidad de mantener un control previo para así poder llevar a cabo un diagnóstico precoz

Se trata de una patología que actúa de manera silenciosa, aparentemente. No da síntomas hasta que se presenta en estadíos avanzados. Genera una pérdida de visión irreversible, por daño en el nervio óptico secundario a unos niveles de presión ocular elevados.

Por eso es recomendable que cualquier persona, con edad superior a los 40 años, realice una revisión anual como medida de control básica y así tener la posibilidad de que un especialista pueda medir la presión intraocular.

Este consejo, adquiere aún más importancia con personas que cuentan con antecedentes familiares de esta enfermedad, en miopes y en diabéticos.

El primer paso para poder abordar el posible tratamiento de la enfermedad lo constituye el diagnóstico precoz. El Hospital La Arruzafa cuenta con aparatos de alta resolución, como la Tomografía de Coherencia Óptica, que permite el estudio detallado de la capa de Fibras Nerviosas.

Desde la unida de Neuro-Oftalmología, se recomienda consultar con un oftalmólogo. Si quiere, puede hacerlo poniéndose en contacto con el equipo del Hospital La Arruzafa

Un consejo que hoy llega de la mano del doctor Antonio Hidalgo.

Dr. Antonio Hidalgo.
Doctor Antonio Hidalgo, Unidad de Neuro-Oftalmología del Hospital La Arruzafa.