Sus consecuencias sin un riguroso control pueden ocasionar ceguera en el paciente; los expertos recomiendan al menos una revisión anual

La diabetes se encuentra entre las enfermedades más frecuentes en los países desarrollados. Consiste en una alteración en el metabolismo de hidratos de carbono que produce elevadas cifras de glucosa en la sangre. Existen dos tipos, Tipo I y Tipo II, esta última, denominada durante muchos años “del adulto”.

La diabetes, en general, produce daños a nivel cardiovascular, renal, neurológico y ocular, desarrollando retinopatía diabética hasta en el 95 por ciento de los casos de los diabéticos Tipo I y en el 60 por ciento en pacientes de Tipo II. Por este motivo, es aconsejable llevar a cabo un control de fondo de ojo en los pacientes diabéticos. Los efectos de dicha patología afectan a los vasos sanguíneos retinianos produciendo dilataciones, hemorragias, exudados e isquemias (falta de riego).

La retinopatía diabética está considerada la primera causa de ceguera en el mundo occidental. Es una alteración vascular de la retina que cursa de forma inexorable hacia la ceguera si no se trata precozmente. Los avances tecnológicos y en técnicas quirúrgicas permiten hoy en día una detección prematura.

Desde el Hospital La Arruzafa se aconseja a todos los pacientes diabéticos un estricto control no sólo de su enfermedad sino también de otros factores de riesgo como son la hipertensión arterial, tabaco, colesterol, entre otros. Así, se preceptúa que la persona se haga al menos una revisión con periodicidad anual desde que se detecta la diabetes. De esa manera, se puede vigilar y, si es preciso, tratar la retinopatía en cuanto se inicie su desarrollo.

Si tiene cualquier duda o desea realizar alguna consulta, póngase en contacto con nuestros especialistas. Desde el Hospital La Arruzafa invitamos a cualquier paciente a que visite nuestras instalaciones, ubicadas en el número 9 de la Avenida de la Arruzafa (Córdoba, España).

Juan Manuel Cubero, oftalmólogo del Hospital La Arruzafa